Aniceto Reynaga: otro caso para la Comisión

Reynaga_Gordillo_Aniceto_AnicetoMuchas versiones sobre los días 8 y 9 de octubre de 1967 en el Churo y La Higuera afirmaban que además de Willy y del Che había un tercer guerrillero herido que no recibió atención médica y fue rematado. ¿Quién era él? Solo podía ser el cubano Pacho, el peruano Chino o el boliviano Aniceto. Esta última versión se desestimó porque los tres sobrevivientes cubanos creyeron que Aniceto habría sido el primero en morir de un tiro en el ojo, al iniciarse el combate en la quebrada del Churo.

Sin embargo, ahora existen suficientes elementos como para afirmar, con un mínimo margen de error, que el tercero en esta ronda fatídica era precisamente Aniceto Reynaga Gordillo, nacido el 26 de julio de 1940, en una familia oriunda de Macha. Se educó en la mina Siglo XX, pues su padre era minero. Terminó la secundaria en el colegio nocturno Ayacucho y se graduó de maestro en la Normal Simón Bolívar de La Paz. Fue dirigente de la Juventud Comunista de Bolivia (JCB).

Sigue leyendo

Insumos para Comisión que aún no existe

El Che minutos antes de la ejecución, 9 de octubre de 1967

/Aquí y Ahora/ La Razón (Edición Impresa) 02 de julio de 2017/

Ha transcurrido casi medio año de la promulgación de la Ley 879 del 23 de diciembre de 2016 que crea una “Comisión para establecer la Verdad, la Justicia y la Reparación por los crímenes del periodo dictatorial” (del 4 de noviembre de 1964 al 10 de octubre de 1982). Hay una inexplicable tardanza para poner en práctica los mandatos de esta ley, pues hasta la fecha el presidente Morales no ha designado a sus cinco integrantes. Mientras esto ocurra, y ojalá sea pronto, aquí van algunas pistas y reflexiones a tomar en cuenta.

El periodo abarcado incluye, inexorablemente, años como 1965, en el que tuvieron lugar en mayo y septiembre confrontaciones violentas del Estado con el movimiento sindical, especialmente minero. También 1970, en el que se produjo la Guerrilla de Teoponte. Y por supuesto 1967, año de la Masacre de San Juan y la Guerrilla de Ñancahuazú. Estos hechos ocurrieron en el periodo señalado y no hay razón alguna para excluirlos del análisis. Estaban vigentes la Constitución aprobada ese mismo año y que suprime la pena de muerte. Las leyes y los derechos humanos y humanitarios nunca estuvieron ni podían estar en suspenso, por más que se tratara de guerras irregulares.

Mayo y septiembre del 1965 así como Teoponte ameritan un estudio pormenorizado. Sobre San Juan, en días pasados se conocieron varios lacerantes testimonios que correspondería sistematizar y guardar, junto a los ya existentes. La Ley 879, en su artículo 7, dispone sin lugar a equívocos la necesaria “desclasificación de los documentos militares, policiales y de otro tipo”. Y aunque esto tampoco ha sucedido todavía, solamente repasando los libros publicados por autores militares es posible establecer varios hechos punibles durante las guerrillas de Ñancahuazú. Como suele decirse en términos abogadiles: “a confesión de parte, relevo de pruebas”.

Jorge Vázquez Viaña, Loro o Bigotes (hijo del historiador Humberto Vázquez Machicado), capturado herido en abril de 1967, interrogado bajo torturas fue después fusilado “detrás del hospital de Choreti”, como lo confiesa en su libro La Campaña de Ñancahuazú Luis Reque Terán, entonces comandante la IV División de Ejército asentada en Camiri.

Julio Velasco Montaño, trabajador minero de San José, capturado el 23 de mayo en Iti, fue torturado y fusilado. Dice el subteniente Monje, citado por Néstor Ruiz Paz en su libro Amor y Guerra, que recibió la orden de sacarle información y luego eliminarlo. Las reprimendas posteriores no fueron por haberlo matado, sino por no haberle arrancado mayor información.

Fredy Maymura Hurtado, médico beniano recién graduado en Cuba, fue capturado con vida en la emboscada de Puerto Mauricio (conocida como Vado del Yeso) el 31 de agosto, lo afirman Reque Terán y también Gary Prado Salmón en su libro La guerrilla inmolada. José Restituto Cabrera Flores, alias Negro, médico peruano, logró escapar por el río, fue capturado y ultimado días más tarde por efectivos de la IV División, las versiones militares son coincidentes.

Sobre los fusilados el 9 de octubre en La Higuera, Ernesto Guevara y Simeón Cuba, ninguna fuente castrense sostiene la mentira inicial de que murieron en combate. Todos coinciden en que fueron fusilados “por orden superior”. La versión más contundente, acompañada de fotos del Che con vida y del calificativo de “muerte innoble”, es la del entonces jefe de la Inteligencia militar boliviana, Federico Arana Serrudo, en su libro Che Guevara y otras intrigas. Acerca de Aniceto Reynaga, muerto en la misma ocasión, hay nueva información que compartiremos en nuestra próxima columna.

La mentada Comisión de la Verdad debería propiciar cuando menos una condena moral para los autores materiales e intelectuales de la tortura y el asesinato de prisioneros.

Masacre de San Juan: operación preventiva

No es posible separar la Masacre de San Juan de la guerrilla dirigida por Ernesto Che Guevara.

Como Edgar Ramírez recordó recientemente en el acto de conmemoración del natalicio de Che Guevara, no es posible separar la Masacre de San Juan de la guerrilla que operaba en el sudeste boliviano hace medio siglo. Sorprende que ambos acontecimientos frecuentemente sean vistos de forma separada, como si no formaran parte del mismo contexto. La operación punitiva contra los campamentos mineros solo se explica en el marco de la campaña contrainsurgente emprendida por el Gobierno boliviano de entonces, con apoyo estadounidense y de las dictaduras vecinas del cono sur latinoamericano, principalmente Brasil, Argentina y Paraguay.

Sigue leyendo

Guerrillas: no está dicha la última palabra

Aquí y Ahora- La Razón

Domingo 4 de junio de 2017/

En torno a los 50 años de la Guerrilla del Che en Bolivia se hace necesario un cambio de enfoques y actitudes. Además del recuerdo de los caídos (37 guerrilleros y 49 soldados y oficiales), debería procederse a una evaluación del suceso en su perspectiva histórica, en el contexto latinoamericano y mundial de aquella época, y en su proyección hacia la realidad actual. Asimismo, es importante esclarecer muchos aspectos que han permanecido en las sombras o han sido oscurecidos, tanto por el afán laudatorio de unos, como por la vehemencia condenatoria de otros.

Me explico: en un polo se sitúan los que suponen que lo único que cabe es el concepto de gesta protagonizada por los guerrilleros, y por tanto, se construye un panegírico de acciones heroicas que alimentan el mito. En el otro polo se sitúan los que solo tienen ojos para ver el fenómeno guerrillero con el lente ahumado de la Guerra Fría, y se ensañan con improperios y descalificaciones que a su vez alientan el mito de una “invasión” extranjera a Bolivia derrotada gloriosamente por las Fuerzas Armadas.

Sigue leyendo

Sin democracia y pluralismo no hay revolución

Aquí y Ahora, La Razón, 21 de mayo de 2017

En materia de publicaciones ocupan un sitio especial las predicciones sobre el futuro. Analistas e investigadores de diversas ramas intentan aproximarse a lo que puede ocurrir en adelante. Algunos desatan sin límites la imaginación y construyen relatos fantasiosos de ciencia ficción, por lo general augurando situaciones catastróficas para la humanidad y para el planeta en que vivimos. Otros parten de realidades concretas, aplican metodologías de investigación social, hasta cierto punto científicas, y de ahí derivan sus predicciones tentativas.

Éstas, como es natural, no pueden estar al margen de apreciaciones subjetivas de quien investiga, de sus deseos y aspiraciones y de sus propias visiones ideológicas. De ahí que dichas predicciones son apenas probabilidades, a veces se cumplen y otras no. En tal sentido, Anticipaciones: una mirada al futuro de Nuestramérica de Armando Bartra (México, 2015), me parece muy útil para entender lo que ocurre en estos momentos en nuestros países y lo que puede ocurrir en los próximos tiempos (se trata de un texto de menos de 50 páginas que puede ser descargado gratuitamente del sitio http://www.brigadaparaleerenlibertad.com).

Sigue leyendo

Periodismo cerca de los tiros

La Razón (Edición Impresa) / Aquí y ahora – Carlos Soria Galvarro
07 de mayo de 2017
periodismoBalasDesde el primer combate, el 23 de marzo de 1967, hasta su captura, el 8 de octubre de ese mismo año, en la quebrada del Ch’uro (o Yuro), el Che no pudo establecer un solo contacto con el exterior. Alcanzó a recibir algunos mensajes radiales cifrados desde La Habana, pero le fue imposible hacer funcionar su equipo de comunicación para responderlos. Tampoco pudo relacionarse con el incipiente aparato de apoyo en las ciudades, y éste a su vez no tuvo los medios ni la forma para conectarse con la columna guerrillera. El intento de contactar a los familiares de Inti Peredo en Cochabamba, a través del joven campesino Paulino Baigorria, el único reclutado por la guerrilla, también fracasó por haber sido detectado por las Fuerzas Armadas. ¡Es difícil imaginar un aislamiento tan persistente y riguroso, pero así nomás fueron las cosas! Sigue leyendo

El olvido da paso a la memoria

Suplemento Animal Político – La Razón 23 abril 2017

ELN-CIS_002Para enumerar los trabajos que se ocupan de las etapas post Che, que abarcan varias décadas, los dedos de las manos bastan, sin embargo se están dando los primeros pasos para abrir seriamente las fuentes documentales, tanto escritas como orales.

Un insistente y reiterado reclamo a quienes se embarcaron en la lucha armada desde fines de los años 60 fue que recogieran documentos y levantaran testimonios sobre su accionar. A varios de ellos y ellas, generacionalmente colegas y en cierto modo sobrevivientes de esa larga contienda, solíamos decirles que estaban dejando un agujero negro en la historia del país.

No existía una recuperación documental tan siquiera elemental. Tampoco una labor así sea rudimentaria de acopiar testimonios y memorias individuales de los protagonistas, ¡cuántos ya partieron sin haber dejado su aporte personal a la reconstrucción de la memoria histórica colectiva!

Sigue leyendo