La Razón, Aquí y Ahora. El Che: otras miradas y nuevos lenguajes

Che Capturado

La Higuera, 9 de octubre de 1967

EL CHE: OTRAS MIRADAS Y NUEVOS LENGUAJES

Cuando pareciera que ya está todo dicho, que ya no queda nada por revelar y debatir sobre la guerrilla del Che en Bolivia, surgen nuevas interrogantes y cuestionamientos, testimonios contradictorios y apreciaciones contrapuestas. El tema parece de nunca acabar.

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El Che, algunos datos y muchos ¿por qué?

La Razón (Edición Impresa)
Aquí y Ahora  – 11 de octubre de 2015

CHE EN CABALLO

En este octubre comienza la recta final hacia el medio siglo de un acontecimiento mundial que tuvo como escenario a Bolivia: la presencia del comandante guerrillero Ernesto Che Guevara al mando de una columna instalada en la zona del río Ñacahuasu, al sudeste del país.

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Comentario: Che y Debray en las antípodas

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Comentario: Che y Debray en las antípodas

El libro de Yuri F. Torrez es un notable esfuerzo por articular un gran volumen de información sobre la guerrilla del 1967. Urge recuperar documentos, abrir archivos y cambiar el lenguaje que usan las partes involucradas, exclusivamente laudatorio los unos, o groseramente condenatorio los otros.

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TEMA AÑEJO

En la medida que nos aproximamos al medio siglo de producidos los acontecimientos, generalmente se cree que la perspectiva se amplía para analizarlos. Además, se supone que la distancia temporal transcurrida permite abordar los hechos con menos apasionamientos, con nuevos enfoques y miradas distintas a las predominantes casi cinco décadas atrás. Sin embargo, el libro que hoy comentamos, si no desmiente, por lo menos atenúa las anteriores aseveraciones, pues lo fundamental de su contenido está orientado a reconstruir el contexto del surgimiento de la guerrilla del Che, con especial énfasis en el involucramiento del entonces joven intelectual francés Regis Debray y el espectacular sainete judicial montado en la ciudad petrolera de Camiri para juzgarlo junto al artista argentino Ciro Roberto Bustos. Y el tema no es nuevo, se arrastra por varias décadas y periódicamente aflora en los debates y controversias que se levantan en torno a lo sucedido en 1967, un acontecimiento de carácter internacional ocurrido en nuestro país. Sigue leyendo

¿Sirvió de algo el referendo?

FB_IMG_1443319343327 FB_IMG_1443319354759Imágenes de la votación en Mecapaca (Fotos: Agustín Aldo Mamani)

Aquí y Ahora. La Razón, 27 septiembre 2015

Las interpretaciones sobre los resultados de la consulta recién pasada son muy ilustrativas sobre la versatilidad y a veces irracionalidad de la política. Los mismos datos numéricos irrefutables originan opiniones radicalmente contrapuestas. Uno termina dudando si quienes lanzan esos criterios están realmente en sus cabales, adolecen de incurable miopía o mienten deliberadamente. En todo caso, salta a la vista que la mayoría de ellos reemplazan la realidad por sus propios deseos. Quizá algunos ensayan una comedia protagonizando sus respectivos roles en el “escenario” político, bajo la errónea suposición de que los ciudadanos somos espectadores pasivos y tontos, incapaces de distinguir las cosas y detectar las incoherencias de unos y otros.

Para los opositores los frutos del Referendo son sin más un sopapo al gobierno, un contundente rechazo a sus afanes prorroguistas. No lo llegan a decir expresamente, pero estarían muy contentos si los embates de la crisis internacional rompieran la estabilidad interna del país creando situaciones descontroladas y una convulsión social extraordinaria, apta para derrocar al régimen y dar por concluido el proceso de cambios que el país comenzó a vivir desde 2006. Tampoco lo dicen, faltaba más, pero en el fondo se sentirían mejor si La Haya hubiera dado la razón a Chile, pues saben que el inobjetable triunfo boliviano, quiérase o no, suma puntos al bando gubernamental. A falta de propuestas el No les viene como anillo al dedo, no vacilan en adjudicárselo como propio y se hacen ilusiones con respecto a la supuesta extrema debilidad del gobierno.

Para el oficialismo, la interpretación de lo que ocurrió es de un simplismo rayano en el absurdo. La gente desdeñó los avances autonómicos y se habría pronunciado no solamente a favor de dejar las cosas como están, sino en pro de reforzar los rasgos centralistas de funcionamiento del Estado. A fuerza de sofismas una derrota se la quiere convertir en victoria, sin tomar en cuenta que en todos los casos la posición y la campaña oficial eran por el Sí, y las urnas dijeron con toda claridad No, en los cinco departamentos consultados, en uno de los tres municipios y en una de las dos posibles autonomías indígenas. Quienes así piensan soslayan el hecho de que, en general, el rumbo actual del proceso se ha vuelto errático y contradictorio, ha perdido impulso y es cada vez menos capaz de seducir y movilizar a los grandes sectores de la sociedad. No perciben que decir una cosa y hacer todo lo contrario es lo primero que la gente advierte en el comportamiento de los personajes políticos. Ignoran el efecto negativo de los casos reiterados de corrupción sin un combate efectivo. No advierten que las amenazas a la libertad de expresión y las tentaciones autoritarias restan en vez de sumar. Suponen que no provoca cansancio y rechazo la machacona y costosa campaña electoral permanente que impregna la gestión de gobierno, ni las inoportunas, apresuradas y prematuras acciones por la repostulación (¡tantas cosas podrían ocurrir, a favor o en contra de modificar la Constitución, en los más de cuatro años que faltan para las próximas elecciones!).

A pesar de las objeciones que se le pueda hacer y de su alto costo monetario, el ejercicio valió la pena. Baja abstención y escasos votos nulos y blancos dicen que la ciudadanía no quiere ser ignorada ni suplantada por las élites. En el futuro, los Estatutos y Cartas orgánicas que consoliden y amplíen la descentralización en todos los niveles tendrán que ser mejor trabajados, con más transparencia y participación. O no serán.