Tres artículos sobre el asesinato de Luis Espinal

Imagen1

. 1. EL CONTEXTO DE UN CRIMEN ALEVOSO

Vivíamos las tensas visicitudes del proceso de recuperación de la democracia. Fracasado el sangriento golpe de Todos Santos, encabezado por Natush y las fracciones emenerristas, en vez de la restitución del gobierno provisorio legítimo de Guevara Arze, el Congreso se dejó chantajear por los militares golpistas y puso en la presidencia a

la entonces titular de la Cámara de Diputados.

El gobierno de Lidia Gueiler nació el con ese ominoso pecado original el 16 de noviembre 1979. Y el hecho tuvo consecuencias trágicas, una de ellas el alevoso asesinato de Luis Espinal.

¿Cómo es posible que en un régimen democrático, presidido además por una mujer, se haya cometido tan horrendo crimen?

Lo que pasa es que el aparato represivo construido por las dictaduras no había sido desmontado. Enquistado en la institución castrense actuaba como un poder paralelo, tomaba sus propias determinaciones y cometía toda suerte de desmanes, ante la impotente mirada del gobierno que no tenía ni la fuerza ni la voluntad de ponerle freno.

Educados para la represión

Desde el golpe de estado de Barrientos (noviembre de 1964) se había venido estructurando ese  aparato estatal de represión política que usaba a su arbitrio métodos de tortura, asesinatos, desapariciones, masacres, atentados y provocaciones. Estaba asentado fundamentalmente en los organismos de inteligencia del Ejército (sección II) aunque no dudaba en utilizar también elementos civiles organizados en grupos paramilitares. La inspiración y el entrenamiento provenía de la doctrina de “seguridad nacional” de los Estados Unidos y  de la influencia nazi-fascista inoculada por diversos medios en las instancias castrenses.

Forjados y educados para reprimir al “enemigo interno” no podían tolerar que el pueblo boliviano goce de las libertades que había conquistado, arrinconando a la sanguinaria dictadura de los siete años de Banzer.
Sigue leyendo

Un vapuleado Mariscal de Zepita

Cholo-Andres-Santa-Cruz-constantemente_LRZIMA20150130_0074_11

La Razón/ Aquí y Ahora. 27 marzo 2016

La alcaldía paceña ha anunciado recientemente que la cabeza del mariscal Andrés de Santa Cruz y Calahumana más la apacheta que lo rodeaba serán reubicadas en las cercanías de la ex Estación Central.  La noticia sale más de seis años después de haber sido desmantelada la Plaza de los Héroes, lugar central de la ciudad donde radicaba este conjunto escultórico tallado y construido en piedra por Ted Carrasco Nuñez del Prado. Anteriormente se había dicho que el proyecto era colocarlo en el ámbito de la Universidad Mayor de San Andrés y que ésta institución había incumplido sus compromisos de dotar del espacio y los recursos para correr con los gastos de instalación. Si así fuera, la UMSA habría desairado a su fundador, aunque por cierto la creación de esta casa de estudios superiores no es la única obra por la que el personaje deba ser recordado.
Sigue leyendo

“Tambor” malapatudo: su monumento tardará 100 años

“Tambor” malapatudo: su monumento tardará 100 años

Imagen1El artista imaginó así el desconocido rostro del “Tambor” Vargas (Busto en la Av. Busch de La Paz)

Aquisito y Ahuritita (La Razón de Alacitas, enero 2016)

“Tambor” malapatudo: su monumento tardará 100 años

Por el Qhechi Soria

A José Santos Vargas le dicen “Tambor Vargas” porque fue el encargado de emitir con su pequeño tambor las señales que ordenaban los jefes. Luchó más de 10 años y llegó al grado de Comandante.

Terminada la Guerra de la Independencia, en vez de exigir pegas o hacer “proyectos” para embolsillarse los recursos del naciente Estado, cargado de hijos se integró a la comunidad de Pocusco y se dedicó a labrar la tierra. En sus ratos libres y a la luz de una vela puso al día sus apuntes para escribir un diario donde relata con detalle las diferentes acciones de lucha de la guerrilla de Ayopaya y Sicasica.

Viajó varias veces a Oruro y a La Paz intentando publicar su diario en alguna de las varias imprentas que ya habían llegado en esas épocas. Nadie le hizo caso. Aburrido y enfermo, hizo el último intento el año 1853 y le dedicó su libro al presidente “Tata” Belzu. Ni por esas. El manuscrito cayó en las manos de algún burócrata insensible, de los que tanto abundan todavía, y se perdió por un siglo. También despareció el autor sin dejar rastros. Nadie sabe cuándo murió y dónde está enterrado.

Gracias a Gunnar Mendoza, director del Archivo y Biblioteca Nacionales, cien años después los papeles fueron encontrados y publicados. Un primer manuscrito “en borrador” e incompleto los años 1952-53. La versión “en limpio” y completa en México en 1982. Y por primera vez en Bolivia el 2008.

Esta es una emocionante historia de la gesta patriótica de mestizos, indígenas y criollos que se enfrentaron al poder colonial español. Una verdadera fuente de “descolonización”.

Parecía que el gobierno así lo había entendido y por eso decidió construirle un monumento en su tierra natal, Oruro. Evo puso la “piedra fundamental” el 15 de noviembre de 2012. Lo que no dijo es que tardarían otro siglo en hacerlo. Jaime Pomarayme nos cuenta desde la tierra del “Tambor” que cinco años después no aparece ni siquiera un pedacito de la piedra colocada con tanta pompa.

 

 

‘No hay peor ciego que el que no quiere leer’

La Razón (Edición Impresa) / Aquí y ahora – 13 de marzo de 2016

lectura+

Soy fanático de los libros y la lectura. Debo suponer que por eso la Embajada de Bolivia en Cuba aprovechó mi presencia en la isla para auspiciar una conferencia en el marco de la XXV Feria Internacional del Libro de La Habana, precisamente sobre la lectura y la producción bibliográfica boliviana en el último decenio. De mis apuntes para esa charla rescato solo un listado de lo que dije, dejando para otro momento la tarea de desarrollar por escrito y de forma más detallada las ideas que expuse.

Partí del hecho evidente de que el analfabetismo se redujo considerablemente mediante las campañas realizadas y otras que están en curso. Mencioné los avances de la normalización de los principales idiomas nativos, aspecto que debería reflejarse en el incremento de la producción escrita. Me referí a la intensa producción de libros por parte de las instituciones estatales (misión antes casi exclusiva de las ONG), destacando como ejemplos el incuestionable éxito de El libro del mar; la primera edición oficial de Warisata: la escuela ayllu, el conmovedor testimonio de Elizardo Pérez; la publicación de la colección de las 15 novelas bolivianas más importantes por el Ministerio de Culturas, y la Colección Biblioteca 50 años de ENTEL.

Como no podía ser de otra manera hablé de la Ley del Libro Óscar Alfaro y de lo que significó para mí haber conocido al escritor chapaco cuando venía a la puerta de la escuela a vender sus libritos de cuentos y poesías. Dije que correspondía evaluar los resultados de esta ley y quizá hacerle los ajustes que correspondan, especialmente en lo referido a las obligaciones de las distintas instancias del Estado para formar bibliotecas y promover la lectura. Asimismo, sopesar los efectos del alivio de las cargas tributarias a la producción de libros.

Mencioné que a simple vista, sin entrar en análisis estadísticos, se advierte la existencia de una floreciente industria editorial privada, sobre todo en Santa Cruz, La Paz y Cochabamba, aspecto corroborado, además, por las exitosas ferias anuales del libro que se realizan en varias capitales.

Puse énfasis en explicar el proyecto de la Biblioteca del Bicentenario de Bolivia impulsado desde la Vicepresidencia, con sus 200 títulos ya aprobados mediante mecanismos ampliamente participativos de consulta y de toma final de decisiones. Anuncié que los dos primeros volúmenes ya habían sido publicados en medio de una gran acogida del público, especialmente de los jóvenes. Residentes bolivianos comentaron luego de la conferencia que recibieron la noticia sobre este proyecto con sorpresa, pues no sabían nada de su existencia; quizá está faltando al respecto mayor divulgación.

Dije que sin ser especialista en literatura podía sentir que estaba en curso una transición o recambio generacional de escritores, cuya expresión más notable es el reciente reconocimiento a Magela Baudoin con el premio García Márquez de cuento.

Por último, sin menoscabar los avances y logros, mencioné los inmensos desafíos que tenemos por delante. Hice hincapié en el carácter esporádico y disperso de los esfuerzos que se realizan. Campañas aisladas y eventuales, incapaces de entusiasmar y movilizar a la gente. Escasa reflexión y pocas acciones para combinar la producción tradicional impresa con las nuevas tecnologías, lo cual deriva en una débil presencia de textos bolivianos en internet.Reclamé mayor articulación para canalizar la participación y desarrollar iniciativas conjuntas, en fin, muchísimas acciones que se podrían hacer y no se hacen, a pesar de las condiciones favorables existentes.

This is books scramble. Many books on white background.

This is books scramble. Many books on white background.