La Razón, Aquí y Ahora – Memoria viva del ferrocarril

 

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00:00 / 16 de agosto de 2015

De los 90 años que tiene, 17 los vivió entre exilios y persecuciones. Nació en Uncía, y desde muy joven trabajó en el ferrocarril, fue dirigente sindical ferroviario, diputado por Oruro y ministro de Obras Públicas. Ramón Claure Calvi reside ahora en Cochabamba, y a pesar de su avanzada edad, sigue haciendo campaña en defensa de los ferrocarriles, basado en su extensa y valiosa experiencia al respecto.

En ocasión de su nonagésimo aniversario, sus familiares reunieron en un volumen impreso una serie de documentos y artículos salidos de su pluma. Alerta Carrillana (Oruro, marzo 2014, 155 p.) es una verdadera memoria viva de las inquietudes patrióticas de este incansable luchador. Agradecemos a su hijo Eduardo el habernos hecho llegar esta interesante y esclarecedora publicación.

En una de las notas fechada en enero de 2013, Ramón Claure Calvi revela que en abril de 2007 recibió la visita del ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, quien, posiblemente por instrucciones del presidente Evo Morales, no solamente le había expresado coincidencias con sus apreciaciones sobre los ferrocarriles, sino que le anunció que sería convocado a una comisión gubernamental encargada de elaborar una agenda sobre el tema. Transcurridos seis años, dicha convocatoria no se produjo, y que se sepa no existe una agenda y menos una política de Estado sobre el transporte ferroviario. Esto le permite suponer a Ramón Claure que los caminos de hierro estarían ya sentenciados por el actual gobierno a desaparecer. La suposición estaría confirmada por una declaración conjunta de los gobiernos de Brasil, Chile y Bolivia, emitida en La Paz en diciembre de 2007, en la cual, por iniciativa de Chile, se privilegia un corredor carretero Atlántico-Pacífico, destinado precisamente a eliminar los ferrocarriles.

La parte pertinente del informe presidencial del último 6 de agosto pareciera confirmar esta suposición. Hasta 2020 se invertirán más de $us 8.000 millones para la construcción de casi 5.000 km de carreteras, más de 1.000 de las cuales serán de doble vía y casi 2.000 serán parte del corredor bioceánico. No está mal, por supuesto. Para trenes urbanos en Cochabamba y Santa Cruz, $us 1.290 millones, tampoco está mal. Pero, para conexiones ferroviarias interdepartamentales y la interoceánica no se anuncia un solo centavo.

El Comité Impulsor del FC Aiquile Santa Cruz, fundado en 1997 y del que Ramón Claure forma parte, remitió al Gobierno infinidad de notas condenando la capitalización de ENFE y formulando proposiciones para recuperar los ferrocarriles. Después de años de insistencia, la Cancillería les envió algunas respuestas anunciando la “interconexión” Bulo Bulo-Montero como parte del corredor ferroviario. Según Claure, este tramo solo podría ser parte complementaria de dicho corredor. Y quizá lo mismo podría decirse del tramo ferroviario a Puerto Busch, de proyección atlántica, antes que bioceánica.Sin embargo, el cuestionamiento principal de Ramón Claure a la posición gubernamental en esta materia es la incoherencia. Mientras casi a diario se proclama “antiimperialista” y “anticapitalista”,  no ha modificado un solo milímetro la política de capitalización-privatización de los ferrocarriles, le ha dado más bien continuidad, sostiene. Y para este perseverante luchador eso equivale a seguir con la destrucción premeditada de los ferrocarriles.

No es solo nostalgia, hay razones y fundamentos. Por provenir de un viejo y sabio, sus palabras de alerta debieran ser escuchadas, provocar reflexión y, aunque sea nada más que por respeto, merecen una respuesta de las más altas esferas del Estado. ¿No les parece?

Aquí y Ahora, La Razón. Qué poco se sabe de los ferrocarriles

19/julio/2015

Trenes

Las inconexas ferrovías en su mejor momento

Mario Arrieta Abdalla en su libro “Estación Bolivia” constataba con preocupación la dificultad de remontar el río de la memoria colectiva, sobre todo en un país como el nuestro, capaz de desenterrar y desterrar los huesos de sus personajes históricos, pero no aprender de ellos.

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Aquí y Ahora (La Razón) – Ferrocarriles: asignatura pendiente

http://www.la-razon.com/opinion/columnistas/Ferrocarriles-asignatura-pendiente_0_2301369940.html

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(Edición Impresa) / Carlos Soria Galvarro

00:00 / 05 de julio de 2015

Con la mejor buena voluntad he buscado en la Agenda Patriótica diseñada por el Gobierno algunas señales de que en el futuro próximo el país pueda contar no solo con una política ferrocarrilera, sino con planes concretos y metas realizables con relación a los trenes. Algún indicio de que por lo menos se detendría la tendencia regresiva inocultable en esta materia. Francamente lo que he hallado es muy poco.

El tema está incluido de modo muy general en el segundo punto o pilar, que plantea la “Socialización y humanización de servicios básicos”. La dimensión u objetivo sería “proveer al 100% sistemas de comunicación vial, fluvial, aérea y satelital”, Y la meta a alcanzar sería que el 100% de las bolivianas y los bolivianos estén integrados a través de esos sistemas. Los ferrocarriles, se supone, estarían inmersos dentro del rubro “comunicación vial” conjuntamente con las carreteras, pero lo que no se dice es cómo se lograría esa meta tan ambiciosa.

Con base en las competencias asignadas por la Constitución a los diferentes niveles del Estado, la publicación oficial que hemos consultado (Agenda Patriótica: quién hace qué. Nº 6 de la serie Autonomías para la gente) avanza señalando que es competencia del nivel central “la construcción, mantenimiento y administración de líneas férreas y ferrocarriles de la Red Fundamental”. Tendríamos que imaginar que la red fundamental sería por lo mínimo la interconexión de la red oriental (Yacuiba-Santa Cruz y Corumbá-Santa Cruz) con lo que queda de la red occidental (Oruro-Uyuni-Villazón, Uyuni-Antofagasta). Pero eso no está dicho, es una mera suposición.

A renglón seguido se refiere a las competencias de los gobiernos autónomos departamentales, asignándoles las tareas de “construcción y mantenimiento de líneas férreas y ferrocarriles en el departamento de acuerdo con las políticas estatales, interviniendo en los de la red fundamental en coordinación con el nivel central del Estado”. Además: “transporte interprovincial terrestre, fluvial, ferrocarriles y otros medios de transporte en el departamento”. Una vez más, puras generalidades, no hay señalamientos ni siquiera aproximados de los estudios a realizar para construir nuevas rutas o rehabilitar las anteriormente existentes.

En suma, las constataciones antes señaladas llevan a la conclusión de que elaborar una política ferroviaria en el país, capaz de sentar las bases de planes y proyectos viables y sustentables, es todavía una asignatura pendiente; y además urgente, en la medida en que se abrieron, por enésima vez, los debates sobre la conexión interoceánica.

Y nada mejor para “entrarle” al tema que la lectura de Estación Bolivia, un libro modesto pero esencial, publicado en 1998 por Mario Arrieta Abdala.

Volveremos sobre el tema para revelar lo que “verdaderamente tiene de importante” este libro, como me lo dijo el autor en su dedicatoria poco antes de partir con su compañera, Tota Arce, en el viaje sin retorno.

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