‘Noviembre Negro’ en la impunidad

En el caso de ‘Noviembre Negro’ o Masacre de Todos Santos, no pasó nada, jamás se intentó siquiera establecer responsabilidades. Esta matanza sigue en completa impunidad a pesar de tantos años de democracia.

A estas alturas, 34 años después, cuesta imaginar que la renaciente democracia boliviana haya sido tan raquítica e indefensa como para echar un manto de impunidad y olvido sobre un acontecimiento luctuoso, absurdo y brutal, como el golpe militar del 1 de noviembre de 1979.

La acción derrocó al gobernante interino Wálter Guevara Arze, designado por el Congreso ante la imposibilidad de elegir presidente a uno de los dos candidatos más votados en la elección de ese año: Hernán Siles Zuazo, de Unidad Democrática y Popular (UDP), formada por el MNRI, el MIR y el PCB; y Víctor Paz Estenssoro, sustentado por la alianza del MNR con el PDC y el FRI. El empate entre ambos derivó en el llamado “empantanamiento”, zanjado con el nombramiento transaccional de Guevara en su condición de presidente del Senado. Sigue leyendo